¿Puedo ir al fisio estando embarazada?

La respuesta claramente es SI.


El fisioterapeuta puede ayudar, y mucho, a todas las mujeres embarazadas en todos los problemas que le puedan surgir durante ese período ya que los cambios físicos que se producen van a provocar una alteración de la postura que puede acarrear dolores propios del embarazo.


Es común encontrarnos con mujeres que dudan si pueden acudir a la consulta del fisioterapeuta ya sea por la posición en la camilla durante el tratamiento o por las técnicas que se le puedan aplica o incluso por si el feto pueda sufrir algún tipo de problema durante el tratamiento.



En cuanto a la posición en la camilla no debéis preocuparos. En los primeros meses podéis estar bocabajo sin que ello conlleve ningún daño al bebé. A medida que el vientre va aumentando de tamaño os podréis colocar de lado y el fisioterapeuta se adaptará a vosotros o, incluso, existen unas sillas especiales donde la paciente permanece sentada a horcajadas con el tronco ligeramente hacia adelante y la cabeza apoyada en una especie de arco que deja libre la espalda si fuese necesario para el tratamiento.


En cuanto a las técnicas existe muy poca unanimidad en las contraindicaciones de algunas técnicas ya que no hay casi estudios científicos con embarazadas que demuestren el perjuicio que puedan tener sobre la mujer. Aún así hay muy pocas limitaciones.


Así, se sabe que la masoterapia y los estiramientos o el drenaje linfático no tienen ninguna contraindicación. Pero para la aplicación de técnicas como la punción seca, la osteopatía o el vendaje neuromuscular tienen contraindicaciones relativas y su elección va a quedar más a criterio del fisioterapeuta y de la propia mujer embarazada.


Por el contrario, algunos aparatos de electroterapia como la magnetoterapia y la onda corta están totalmente contraindicados. Por ello, siempre debes acudir a un profesional acreditado que tenga suficiente conocimientos como para aconsejarte lo mejor para ti según tus circunstancias.



Ventajas de una sesión de fisioterapia



_ Reconocer síntomas que indiquen el inicio del parto. Signos de alarma y obtener medidas útiles para el momento del parto.


_ Capacidad de realizar ejercicios de relajación, concentración y trabajo.


_ Tener un control efectivo de los músculos en el trabajo del parto


_ Automatización entre contracción y respiración


_ Fortalecer los músculos que más se van a intervenir durante el parto


_ Adquirir un control respiratorio


_ Disminuir las dolencias y problemas circulatorios


_ Prevenir posibles incontinencias urinarias y disfunciones del suelo pélvico



Así que ya sabes, ir al fisio es una gran recomendación estando embarazada.


No sólo te ayuda a ti, también ayuda a tú bebé.


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